Hojas de actividades -Parábola El mayordomo infiel


Son hojas de actividades para ayudar a los niños a aprender historias bíblicas.

Las pueden usar en casa cuando usted como padre de familia enseñe alguna lección o en la iglesia en las clases de escuela dominical.

Hoja-de-actividades-Parabola-27-Mayordomo-infiel

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Hojas de actividades – – Los Viñadores


Son hojas de actividades para ayudar a los niños a aprender historias bíblicas.

Las pueden usar en casa cuando usted como padre de familia enseñe alguna lección o en la iglesia en las clases de escuela dominical.

Hoja-de-actividades-Parabola-29-Los-viñadores

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el fariseo y el publicano


Lucas  18: 9 – 14

10 «Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano.
11 El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: “¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano.
12 Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias.”
13 En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!”
14 Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado.»



Explicación

¿Cuántas personas entran en esta historia de que Jesús dijo?
Hay dos: el fariseo hombre y el hombre publicano.
Los fariseos, como sabemos, fueron Judios que cumple fielmente con todas las leyes de la religión judía, las leyes del AntiguoTestamento. Y eran muchos. Ellos no hicieron ningún daño, sin embargo.
Los publicanos eran Judios que recaudaban impuestos para los romanos.
Como los romanos eran extranjeros para ocupar Palestina, los recaudadores de impuestos no fueron del agrado de la población.

Sucedió que ambos fueron al templo. Y cada oró de manera diferente.

a) La oración del “santo”.

El fariseo en su oración fue que era santo. Dijo:

No soy un pecador, como uno que está en la parte posterior.
Cumplo con todas las leyes obligatorias e incluso algunos más.
Ayuno dos veces a la semana y no sólo una vez al año.
Le doy la décima parte de todos los ingresos a los sacerdotes.
Yo soy un hombre serio, honesto, libre de culpa.

b) La oración del “pecador”.

El publicano en su oración dijo que era un pecador. Dijo:

Usted sabe que yo soy un pobre pecador, y todos me tratan bien.
Usted sabe que tengo que trabajar para los romanos, para poder vivir.
Usted sabe que tiene que sufrir la vergüenza de que me llama ladrón.
Usted sabe que yo quiero que me recuerden y me perdone.
Contigo va a cambiar y vivir una vida diferente.

Quien crees que oró correctamente?
El fariseo y el publicano?
Fue el publicano.
¿Y por qué? Porque él fue humilde y reconoció que necesitaba para ser santo.

Nuestra oración debe ser humilde.

Lección objetiva: La gran maravilla


Lección objetiva: La gran maravilla

Base bíblica: “Tú
creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque
soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!”
(Salmo 139:13-14)

Necesitamos:
Una caja de tamaño
regular, con tapa
Papel y colores para forrar la caja
Un espejo

¡Empecemos!
Como preparación,
forramos la caja con un papel colorado y escribimos con letras grandes en la
tapa: “LA GRAN MARAVILLA”. Dentro de la caja ponemos un espejo.
En la clase,
mostramos la caja tapada y anunciamos: “Hoy les he traido algo muy especial. En
esta caja, ustedes podrán ver una gran maravilla. Los que quieren mirar, pueden
venir adelante, pero uno por uno. Y nadie puede hablar de lo que ha visto, hasta
que todos hayan mirado.”
Hay que ser bien estricto en cuanto al no hablar. -
A los niños que vienen adelante, uno por uno, les mostramos la caja abierta, de
manera que pueden ver su propia cara en el espejo (y que los demás niños no
puedan ver lo que hay en la caja.) – ¡Puede ser bastante divertido observar la
mirada sorprendida de los niños, y las expresiones de los otros niños que se
preguntan qué habrá en la caja!

Después que todos hayan visto “la gran maravilla”, podemos
hablar con los niños acerca de la experiencia. Les podemos hacer preguntas como
las siguientes: ¿Cómo te has sentido al ver tu cara? – ¿Alguna vez alguien te ha
dicho que eres una maravilla?
Después les explicamos que esto no es un
chiste, porque de verdad Dios dice de cada uno de nosotros que somos su creación
maravillosa; y les explicamos los versos citados del Salmo 139. ¡Tú mismo eres
la gran maravilla de Dios!

Esta actividad se puede utilizar como introducción para una
enseñanza acerca de las capacidades que Dios nos ha dado, acerca del amor de
Dios por nosotros, o acerca del aceptarse a sí mismo y a los demás. Muchos niños
tienen una imagen muy pobre de sí mismos y necesitan ser animados a reconocer el
gran valor que ellos tienen para Dios. También hay niños que están acostumbrados
a hacer comentarios burlones acerca de las características físicas de otros
niños (niños muy altos o muy bajos, con orejas grandes, con un color de piel
diferente, etc.). De ninguna manera hay que darles oportunidad de hacer esto
durante esta actividad; al contrario, hay que enseñarles a respetarse mutuamente
como creación de Dios y valorar a cada persona tal como Dios la ha
creado.